VPH: qué es, cómo se transmite y qué estudios permiten detectarlo
13.03.2026
El Virus del Papiloma Humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes en el mundo. La mayoría de las personas sexualmente activas tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida. En muchos casos no produce síntomas y desaparece por sí solo, pero ciertos tipos pueden generar lesiones que, con el tiempo, podrían evolucionar hacia cáncer.
Por eso, la prevención, los controles médicos y los estudios de laboratorio cumplen un rol fundamental para la detección temprana.
El cáncer de cuello uterino es uno de los tumores que más afecta a las mujeres a nivel mundial. En Argentina se diagnostican cerca de 4.000 nuevos casos por año, y alrededor de 1.800 mujeres fallecen anualmente por esta causa.
Sin embargo, es uno de los pocos tipos de cáncer que puede prevenirse y detectarse de manera temprana mediante controles ginecológicos periódicos y estudios específicos.
El principal factor de riesgo para el cáncer de cuello uterino es la infección por Virus del Papiloma Humano. Actualmente se conocen más de 200 tipos de VPH. Algunos son considerados de bajo riesgo, ya que pueden provocar verrugas en piel o genitales pero no cáncer. Otros, llamados genotipos de alto riesgo, pueden producir cambios en las células del cuello uterino que, si no se detectan a tiempo, pueden evolucionar hacia cáncer.
Entre estos, los genotipos 16 y 18 son los que se asocian con mayor frecuencia al desarrollo de cáncer de cuello uterino.
¿TENER VPH SIGNIFICA DESARROLLAR CÁNCER?
No necesariamente. La infección por VPH es muy común y, en la mayoría de los casos, el propio sistema inmunológico elimina el virus de forma natural. Sin embargo, en algunas personas la infección puede persistir en el tiempo, generando alteraciones celulares que requieren seguimiento médico.
Por esta razón, los controles periódicos y las pruebas diagnósticas son esenciales para detectar cualquier cambio en forma temprana.
CÓMO PREVENIR EL CÁNCER DE CUELLO UTERINO
La prevención se basa en tres pilares fundamentales:
- Vacunación contra el VPH
- Controles ginecológicos periódicos
- Estudios de tamizaje para detectar lesiones o presencia del virus
El profesional de la salud indicará qué estudios realizar y con qué frecuencia según la edad y los antecedentes de cada paciente.
ESTUDIOS PARA DETECTAR EL VPH EN MUJERES
- Papanicolaou (PAP): El PAP o citología cervical es un estudio ginecológico habitual que permite detectar alteraciones en las células del cuello uterino provocadas por el virus. Durante el procedimiento, el profesional toma una muestra de células mediante un pequeño cepillo o espátula. Luego, estas células se analizan en el laboratorio mediante técnicas microscópicas para identificar posibles cambios celulares.
- Colposcopía: La colposcopía es un estudio que realiza el ginecólogo utilizando un instrumento llamado colposcopio, que permite observar el cuello uterino con aumento y luz. Este examen ayuda a identificar lesiones sospechosas o cambios en los tejidos que podrían requerir estudios adicionales.
- Test de VPH por PCR y genotipificación: El test de VPH mediante PCR en tiempo real es una prueba de laboratorio que detecta directamente el ADN del virus en una muestra cervical. La toma de muestra es similar a la del PAP, sencilla e indolora, y debe ser realizada por un profesional de la salud.
Este estudio permite:
- Detectar la presencia del virus
- Identificar genotipos de alto riesgo
- Determinar específicamente la presencia de los genotipos 16 y 18
- Verificar la calidad de la muestra mediante el control de beta globina, reduciendo la posibilidad de falsos negativos
ESTUDIOS PARA DETECTAR EL VPH EN HOMBRES
Aunque muchas veces no presenta síntomas, el VPH también puede afectar a los varones. Existen distintos estudios de laboratorio que permiten detectarlo según cada caso.
- Detección de VPH en orina (PCR): Se trata de una prueba no invasiva que detecta ADN del virus mediante PCR en tiempo real.
La muestra se obtiene con la primera porción de la primera orina del día, luego de al menos seis horas sin orinar. Debe recolectarse el primer chorro (hasta 10 ml) en un frasco estéril. La muestra debe conservarse refrigerada y entregarse al laboratorio dentro de las 48 horas posteriores a su obtención.
- Hisopado de lesión: Cuando existe una lesión visible, el médico puede realizar un hisopado directo sobre la zona afectada. Esta muestra se analiza mediante PCR para detectar el ADN del virus y determinar si corresponde a un genotipo de alto riesgo.
- Biopsia: En algunos casos, el profesional puede indicar una biopsia de la lesión. El tejido obtenido se analiza en el laboratorio mediante técnicas de biología molecular para detectar la presencia del virus.
LA IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO TEMPRANO
El VPH es una infección frecuente, pero la detección temprana de sus lesiones asociadas permite prevenir complicaciones mayores.
Los controles médicos periódicos, junto con los estudios de laboratorio adecuados, son herramientas fundamentales para identificar la presencia del virus y realizar un seguimiento oportuno.
Ante cualquier duda o para saber qué estudios realizar según cada caso, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud.